Solo tú y tu conciencia en una batalla por el fin del mundo, de tu mundo...
- ¿Quién eres?
- Nadie
- Mientes
Ahora que divagas entre recuerdos, en el juego entre aflicción y euforia, ya no quieres ni el aire ni la luz, tan solo queda esperar. Pero hay algo que ignoras. Sufrir expande el límite de tus posibilidades hacia horizontes nunca imaginados. Abre puertas, desata tormentas, es fuego, viento, caos, es vida. Y a ti corresponde decidir que hacer con esa fuerza; permitir que te consuma, o esgrimirla.
Interrumpe el sueño, abre la ventana, desnuda tu alma y siente el abrazo del invierno. Entrégate a la oscuridad.
Las hojas que caen de los árboles están condenadas al olvido, solo esperan que el próximo suspiro no les arrebate la vida. Tú en cambio prefieres acariciar las sombras en busca del dolor.
- ¿Quién eres?
- Nadie
- Muere
- Jamás
"En el plano espiritual, todo dolor es una suerte"

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