Ahora que las farolas a punto del suicidio amamantan con su luz estas gotas de lluvia arrastrando consigo el desaliento de una ciudad entera, las sombras y reflejos abandonan sus cuerpos ortopédicos y se convierten en bailarines de fuego lamiendo tierra y asfalto, filtrándose entre alcantarillas y amoldando su figura al relieve de unas calles sin nombre y sin historia. Calles por donde caminas a través de las cortinas de agua, luz y soledad dejando que la noche y la lluvia negra guíen tus pasos. Te deslizas entre fantasmas y esquinas que gritan tu nombre mientras la niebla se diluye en recuerdos, todo lo que una vez fue tuyo y ya no te pertenece.
Huyes de todo porque tú has nacido para conocer el sabor de la sangre y la nieve. Y entonces empiezas a correr mientras los charcos estallan y rugen dragones en el cielo. Ahora que tu corazón palpita al ritmo de la noche no habrá mañana ni amanecer, solo el frío que provoca la ausencia de fuego.


I've missed you^^
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