Yermos los páramos del hombre es difícil encontrar lugares donde mitigar el daño de la agitación del vacío. El camino pasa a medirse por la unidad de los momentos en los que solo queda la esperanza, la esperanza que consume y astilla cada punto del espacio que te pertenece y que infesta la sangre de una falsa y fúnebre sensación de calma y control. Pero en el fondo sabes que cada parte de ti clama a los cielos por fuego y gritos.
Tú trajiste el incendio que buscaba y quise morir en tus llamas. Pero ahora las flores solo son ceniza y el vacío vuelve a mí, más lleno de nada que nunca.
Do only butterflies die in flames?


